
¿Qué merece una ficha?
Empieza por las herramientas que usas, los repuestos que quieres encontrar y los objetos con historia. Dale al taladro una ficha propia con una foto legible del modelo. La lata de tornillos puede quedarse en una sola ficha; tampoco hace falta escribir la biografía de cada tornillo.
Fotografía la caja y su etiqueta si vas a dejar el contenido para otro día. Cuando la abras, añade lo que quieras volver a encontrar.
¿Cómo lo encuentras la próxima vez?
Pon un nombre que entienda alguien situado en la puerta: Garaje / Banco de trabajo, Garaje / Estante superior o Garaje / Caja 3. Anota dónde vuelves a dejar el objeto.
- Fotografía los números de modelo y otras marcas útiles.
- Guarda juntas las piezas de cada proyecto y apunta lo que falta.
- Registra lo que vendes, regalas o llevas a reciclar cuando salga del garaje.
Puedes decidir qué conservar desde la cocina, con las fotos delante. El garaje seguirá ahí cuando termine de hacerse el café.
Preguntas frecuentes
¿Cada destornillador necesita una ficha?
Agrupa las herramientas corrientes si eso basta para encontrarlas. Da una ficha propia a las especiales cuando sus detalles importen.
¿Qué hago con los proyectos a medias?
Fotografía cómo están y apunta las piezas que tienes y las que faltan. Decide el siguiente paso cuando te venga bien.


