¿Por dónde empiezas?
Abre un objeto guardado y su Seguimiento del valor para ver las consultas disponibles. Elige una frecuencia disponible para seguirlo a lo largo del tiempo. La vista general de Analíticas reúne los objetos que sigues y te da un único lugar al que volver.
Empieza por algo que te guste tener controlado: un disco favorito, una cámara antigua o el reloj que a veces piensas vender antes de volver a ponértelo. Un objeto es un buen comienzo.
¿De dónde sale una estimación?
Cada consulta busca anuncios y ventas comparables. Calcula la mediana de los precios de venta utilizables y la de los precios de oferta utilizables, y usa la más alta. Si son iguales, ganan los precios de venta. Una sola comparación utilizable puede bastar por sí misma.
La mediana es el precio del medio cuando se ordenan los precios. Con un número par de precios, es la media de los dos centrales.
Puedes abrir las comparaciones para ver lo que encontró la consulta. La edición, el estado, los accesorios y la ubicación ayudan a explicar por qué objetos que parecen iguales pueden tener precios bastante distintos.
| Valor en el registro | Qué representa |
|---|---|
| Estimación inicial | La estimación sugerida al identificar el objeto. |
| Valor manual | Un valor que has introducido tú. |
| Consulta de mercado | Una estimación basada en las comparaciones utilizables que encontró esa consulta. |
¿Qué muestra el historial?
Las consultas anteriores siguen disponibles en el historial, para que puedas compararlas con el tiempo. Si una consulta no encuentra nada utilizable, se mantiene la estimación anterior. Las fechas y las comparaciones dan contexto a las cifras: un precio de oferta muestra lo que un vendedor espera recibir, mientras que una venta cerrada muestra por cuánto se vendió un objeto.
Vuelve cuando estés pensando en vender, o simplemente cuando aparezca de nuevo ese conocido «me pregunto…».



