
¿Cómo mantenéis la información reunida?
Invita a quienes ayuden con la casa a la misma colección. Podrán añadir fotos y datos según sus permisos. Acordad quién fotografía cada habitación y usad ubicaciones claras, como Dormitorio de entrada / Armario izquierdo.
Quien viva lejos puede ayudar a identificar objetos o añadir sus historias. Una llamada sobre el jarrón azul quizá traiga de vuelta un detalle olvidado.
¿Cuándo sirve una página pública?
Úsala para enseñar un objeto en el navegador a alguien que no necesita una cuenta. Podéis comentarlo por teléfono o en vuestros mensajes habituales; el acceso a la colección se concede por separado.
Antes de enviar el enlace, abre la página y comprueba fotos, descripción, datos de compra y el historial de valor que aparezca. Los campos específicos de número de serie y código de fecha se omiten, pero esos datos pueden seguir visibles en las imágenes o el texto.
Cualquiera que tenga el enlace puede abrirlo y reenviarlo. Desactivar la opción de compartir impide acceder a la página; las copias guardadas en otros lugares permanecen.
¿Qué conviene anotar?
- Dónde está ahora el objeto, incluido el armario o la caja.
- Lo que sabéis de su fabricante, estado e historia.
- Adónde va cuando alguien se lo queda, lo vende o lo regala.
Preguntas frecuentes
¿Todos necesitamos una cuenta?
Para ver una página pública basta el enlace. Para añadir o editar registros se necesita una cuenta con acceso adecuado a la colección.
¿Podemos repartirnos las habitaciones?
Sí. Acordad los nombres y utilizad la misma colección para que todo quede reunido.
¿Esto sustituye un inventario legal de la herencia?
Es un registro práctico de los objetos. La documentación formal de una herencia tiene sus propios requisitos.


